lunes, 21 de marzo de 2011

La verdadera amistad

Constantemente el ser humano se ve con la necesidad de relacionarse, interactuar con otros seres, y de ese modo enriquecerse (teóricamente) como persona.

Hace tiempo, creía en ello, buscaba el apoyo en otra gente para no ser el ''bicho raro'' que realmente había en mí. Con el paso del tiempo la soledad fué la única verdadera amiga que compartía mis horas, ya que el resto de seres eran para mí tan carentes en su interior que más que hacerme crecer, empobrecían mi espíritu y me incomodaba el simple hecho de mantener conversaciones con ellos.

De ese modo fueron pasando los meses, completamente sola, yo y mi mente, reflexionaba acerca de mis preocupaciones, mis inquietudes, logros aun por conseguir, etc... Pero cuando ya veía imposible el tener una verdadera amistad como conoce la ''gente normal'' apareció ella, quien me saco del mundo vacio y oscuro en el que me encontraba.
Todo empezó con tonterías dirían algunos como un cigarrillo en el baño, pequeñas conversaciones sobre la brevedad del momento y la carencia de emociones puras en la vida moderna, y de ese modo casi sin darnos cuenta pasamos a compartir dos vidas tan similares y a su vez diferentes en una misma, ajenos a lo material que nos rodee, llegamos a transmitirnos TODO con tan sólo una mirada, a vivir juntas interminables noches de risas y apoyarnos en momentos de tristeza, algo que jamás nadie había compartido conmigo, ¡hizo que mis amarguras se vieran tan efímeras y mis alegrías eternas!

Ahora hará más de un año del inicio de aquella amistad, no sé exactamente el día en que me di cuenta que ella era ya parte de mi y que por nada del mundo renunciaría a tan bella persona, lo que si sé es que ya nadie podrá arrebatármela, porque cualquiera que pretenda hacerle daño, me estaría creando una herida incurable y no lo permitiré, ella me dio la verdadera vida, y no moriré hasta conseguir que sea totalmente feliz.

Alguien tan bello por dentro como por fuera, con unos valores tan firmes, unos sentimientos tan puros, y pese a esa corteza de piedra impenetrable, me permitió entrar en su interior y sanar mi dolor. Personas así sólo se encuentran una vez en la vida y me alegro de no haber dejado pasar esta oportunidad. A menudo oigo gente decir ''o sea, tronca, yo por ti ma-to'' y me entra la risa, comprenderéis el porque tras la lectura de este escrito, pero si realmente habéis tenido la suerte de encontrar una persona como encontré yo, sabréis el verdadero significado de dar tu vida por alguien y anteponer su bienestar al tuyo.

No sé exactamente cuándo podrás leer esto, pero espero que llegues a comprender todo lo que deseaba escribir, aunque por más palabras que ponga no podre llegar a mostrar todo lo que desearía.

¡Gracias por aparecer y compartir tu vida conmigo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario